LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA, UNA DECISIÓN SOBERANA DEL PUEBLO

logo aajProf. Juan Guillermo Matus Valencia, director AAJ/Valparaíso Aconcagua.

Dr. Hugo Moreno Peralta, Secretario Ejecutivo AAJ/Valparaíso Aconcagua.

 

Hasta el infausto y fatídico 11 de Septiembre de 1973, el Pueblo Chileno, definía a la Constitución como la Ley Fundamental y primera en el ordenamiento del Estado de Derecho, que garantizaba el irrestricto respeto por la dignidad y los Derechos del Ser Humano. Fue promulgada el 18 de Septiembre de 1925. La dictadura cívico-militar fascista/terrorista abolió la Constitución, destruyó el Estado de Derecho, privó a las Universidades de su autonomía –territorial, administrativa y académica-, y ordenó el asesinato del presidente de la república, Dr. Salvador Allende Gossens. Impuso un terrorismo de Estado que contó con el poderío y la impunidad de un Estado totalitario, secuestrando, torturando, desapareciendo, y asesinando a miles de Seres humanos…

El año 1980, con la Fuerza de las armas, la dictadura cívico-militar de marras, le impone al Pueblo Chileno, un artilugio, una espuria y fraudulenta Constitución para garantizar la continuidad de su maldito proyecto económico/político impuesto por el capital buitre foráneo y ordenado por el régimen de los Estados Unidos. El artilugio/la Constitución de la dictadura cívico-militar es una aberración en materia jurídica, ilegítima en su aprobación y antidemocrática en sus conceptos, para destacados juristas alemanes de la Universidad de Humboldt, expertos en Derecho Constitucional. Este desaguisado hijo de la doctrina de la Seguridad Nacional, fue parchado/recauchado por el régimen de la Concertación que presidía en inefable privatizador/ depredador Ricardo Lagos Escobar, con el apoyo de la taifa sofofa y de la clase politicastra, corruptos, de común acuerdo eliminaron el nombre del inefable dictador de marras y declararon que el nuevo texto refundido y sistematizado constituía para el Pueblo Chileno, la Nueva Constitución Política del 17 de Septiembre de 2005. Esta forma peculiar de darse una Nueva Constitución por la clase política chilena ha sido y es el hazmerreír de la opinión pública internacional, y un gran triunfo para la oligarquía farisea sofofa, que garantiza que los ocupantes de este país, los ricos y el poder castrense seguirán siendo cada día más ricos y los pobres, marginados, cada día más pobre, todo gracias a este desaguisado, este artilugio constitucional que denominaron Constitución Política de Chile.

Marco referencial, para una verdadera Constitución refrendada por la soberanía que reside en el Pueblo Chileno.

La Constitución debe emanciparse de las imitaciones y las copias, sin desdeñar el legado universal de las ciencias del Ser Humano. Necesitamos una Constitución concisa, que se centre en torno al Ser Humano, su dignidad sus derechos y su entorno ecológico y forje un nuevo Estado, para lograr una sociedad más justa, solidaria, y humanista. Vale decir, necesitamos una Constitución que precise como obligación del Estado, la superación del subdesarrollo con sus odiosas marginaciones mediante la utilización racional de nuestros ingentes recursos. A la par que garantice el pleno empleo y una justa distribución de los ingresos, y excluya toda forma de explotación del hombre por el hombre y del hombre por el Estado. Que asegure la alimentación, la vivienda, el trabajo digno, la salud, la educación, la cultura, la libertad, la justicia y la democracia plenas, para todos los habitantes de nuestro país o que hayan de habitarlo en el futuro. Para la nueva Constitución chilena que se habrá de dictar, y  que será sancionada por soberanía popular, cuando nuestro Pueblo viva un renacer de sus intereses y preocupación por la vigencia plena de la dignidad, y los Derechos del Ser Humano y su Entorno Ecológico.

La Nueva Constitución debe colocar los intereses del Ser Humano en el centro de la vida política, social, económica y cultural, si queremos cambiar verdaderamente la odiosa sociedad del capitalismo salvaje consumista, inhumana y solidaria.

La Nueva Constitución deberá atribuir a la educación y la cultura, una jerarquía dominante y superior. A nivel nacional la gratuidad y al calidad de la enseñanza debe darse en todos sus grados. Es una conquista que debemos rescatar.

La Nueva Constitución deberá reconocer al Pueblo Mapuche y demás etnias indígenas como la raíz etnológica del Pueblo chileno, y deberá hacérsele justicia devolviéndoles sus tierras y respetando sus costumbres, sus tradiciones y su cultura.

Por este mandato histórico de la Constitución soberanamente sancionada por los ciudadanos, que asegurará para hoy, para mañana y para siempre el Gobierno para el Pueblo y por el Pueblo, que tendrá como base la Clase Trabajadora y la juventud organizada.

La explotación contra los marginados por los ricos de la oligarquía farisea sofofa debe dejar de caracterizarse por tener toda la astucia de un lado y toda la cobardía del otro. Todos los males causados al Pueblo Chileno, a partir del infausto 11 de septiembre de 1973, están llegando al máximo, y no puede empeorar más, sólo se puede reparar los daños causados mediante una revolución total. Hay que contribuir a armar las consciencias para buscar esas transformaciones de fondo que con tanta urgencia necesita nuestro Pueblo.

“Destruir ilusiones, matar sueños son sólo crímenes de mentes canijas extraviadas”.

Con esperanza y memoria.

 

Prof. Juan Guillermo Matus Valencia

Director AAJ Valparaíso Aconcagua.

 

Dr. Moreno Peralta/IWA

Secretario Ejecutivo AAJ Valparaíso Aconcagua.

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